Es increible que a consecuencia de la contaminación que estamos sufriendo los vecinos que vivimos en las cercanías de la M-30, nos encontramos en la desagradable situación de estamos continuamente inhalando un polvo que nos esta destrozando los pulmones, y que trae consecuencias lamentables de catarros, toses, etc. que su curación duran más de lo debido.
Si a esto le añadimos el hecho, de que las personas asmáticas no pueden ni respirar, y que los inhaladores en las farmacias cercanas a la zona se han agotado, la discursión y problemática esta más que planteada y servida.